Uno de los momentos de mayor tensión social en nuestro país, fue durante la década de los 70 donde un personaje estuvo en contra del rock; Luis Echeverria, el presidente que vetó el rock.

En los 70 el rock estaba siendo una gran tendencia a nivel mundial, su estilo, su lírica, la vestimenta, lo que denotaba, estaba siendo un impacto altamente en la sociedad juvenil, he incluso fue considerado como una bandera del movimiento hippie, así como un medio de expresión.

Claro que en muchos países esto no fue bien visto, entre esos lugares; México, en donde habian sucedido diversos episodios negativos para la sociedad, ejemplos como La matanza de Tlatelolco en 1968 y el ‘halconazo’en 1971, el rock estaba siendo un medio por el cuál jóvenes (principalmente) difundian el repudio ante estos sucesos y clamaban justicia.

El punto de ebullición ‘Jippiteca’ (termino que se usaba de manera negativa a quienes eran partidiarios del rock) fue sin duda el Festival de rock y ruedas de Avándaro en septiembre de 1971, en el cuál estaba integrado por grandes bandas de aquel momento como Three Souls in My Mind, Peace & Love, Dug Dug’s, entre otros.

El ‘Woodstock mexicano’ alcanzó una cifra de fanáticos totalmente insólita, de entre 200 o 300 mil personas (hay quienes afirman que fue más), sobrepasando de gran manera a la seguridad del evento, así como de los santiraios, quienes bajo las influencias del alcohol y drogas crearon una atmosfera meramente rockera, incluso hubo algunos quienes decidieron ‘Encuerarse’.

 

El momento que al gobierno no le pareció y le resultó altamente negativo fue cuando la banda Peace & Love (de las bandas más esperadas) subió al escenario, y justo antes de interpretar ‘We got the power’ mencionaron ‘Chingue a su madre el que no cante’ en un intento de levantar el ánimo a la ‘raza’. Ante esto, los medios radiales quienes transmitían perdieron la señal, censurando aquel evento.

Aunque todo se llevó en calma y no hubo grandes disturbios, comenzó una campaña para tratar de desacreditar dicho festival, encabezada por el presidente de aquel momento: Luis Echeverria. Esto se vío principalmente en los medios impresos, poniendo al festival como si se tratase de un festín de desenfreno, o al menos así lo anunciaba el medio ‘Alarma’

Te recomendamos:Avándaro, el Woodstock mexicano.

Para 1973, Luis Echeverria anunció de manera tajante la prohibición de dicho genero musical, esto incluía presentaciones en vivo, así como la propagación musical por medio de estaciones de radio, alguna hicieron caso omiso y desaparecieron de inmediato.

«Aunque lamentamos y condenamos el fenómeno de Avándaro, también nos alienta nuestra convicción de que en este tipo de actos y espectáculos sólo es partidaria una reducida parte de nuestra población juvenil».

-Luis Echeverria

Aunque parecia que la escena rockera perecería, siguió de una manera muy subterranea, en la cuál los ‘hoyos funky’ serían los lugares para que bandas se siguieran presentándose, talleres mecánicos, terrenos baldíos, sin tanta luz y en algunos casos antihigiénicos ayudarían a que el rock no muriera.

Duro pasaje del rock de nuestro país que tiempo después en la década de los 80 cambiaría rotundamente viviendo una de sus épocas más brillantes y vibrantes.

Comments

0 comments

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí