Durante esta época, el rock vivió una serie de altibajos, donde parecía que se posicionaría de gran manera en nuestro país, sin embargo casi queda extinto.

Lo que parecia ser una época altamente llena de rock por los diversos proyectos que estaban tomando fuerza en los 60; Javier Batiz había dejado su agrupación los TJ’s para iniciar su proyecto solista, bandas como Three Souls in my Mind, Los Dug Dug’s, Nahuatl, La Revolución de Emiliano Zapata, Peace and Love, entre otros proyectos estaban tomando el relevo para dar paso a una nueva generación rockera en nuestro país.

Denominada como la ‘Onda Chicana’, este movimiento presentaba un rock hablado en inglés pero hecho en nuestro país, ilógico y quizás impensable, empezó a tener éxito sobretodo en una generación que empezaba a tener una cierta etapa de rebeldía ante la sociedad, y claro el rock fue un pilar importante como un medio de expresión social, que movilizaba a grandes cantidades de personas.

Uno de esos ejemplos que sin duda fue un parte aguas histórico del rock mexicano fue la realización del Festival de Rock y Ruedas de Avándaro, considerado por muchos como el ‘Woodstock mexicano’ un festival que sin duda atrajo a lo mejor de la escena rockera de nuestro país, pero que sin embargo tuvo diversos choques de opiniones, sobretodo en el ámbito político.

El evento masivo se llevó a acano el 11 y 12 de septiembre, hay quienes aseguran que hubo un total de 200,000 espectadores, una cifra altamente exorbitante para un evento de aquella época.

No todo fue perfecto para este festival de rock épico, y es que durante la presentación de Peace and Love, la trasmisión de radio que hacia enlace en vivo desde el evento simplemente ‘se cayó’ de manera misteriosa.

Claro que se presume que fue el gobierno encabezado por Luis Echeverría, todo esto ya que después se empezaron a clausurar recintos donde había presentaciones de rock, disquerías ya no hacían material rockero y las estaciones de radio prácticamente vetaron cualquier tipo de expresión de este genero musical mexicano, prácticamente  teniendo una década borrada en el rock nacional, todo esto como medida de opresión por que este movimiento musical también fue un medio de crítica política.

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Pero el rock no se callaría, encontrando una salida un tanto clandestino y marginal; algo totalmente contrastante a Avándaro, lejos de una gran multitud y un escenario amplio, la escena rociera fue cobijada por los denominados ‘Hoyos Fonqui’; fabricas, cines, casas, edificios aabandonados h hasta al borde del colapso fueron los lugares donde diversas bandas decidieron seguir labrando su camino, quizá un tanto ilegal, pero sin el.miedo de alguna opresión.

En esta época fuera de refelctores muchas bandas decidieron cambiar también de estilos, incursionando en el jazz o el soul como La Revolución de Emiliano Zapata, o bien algunos otros en un proyecto más progresivo como Nuevo México o Toncho Pilatos (grupo posterior a Nahuatl), y algunos otros seguían con su rebeldía como Three Souls in my Mind o Hangar Ambulante, incluso a finales de la década empezaba a haber cierta evolución a lo que pasaría en los 80 donde también se fusionaria el rock con otros géneros como el caso de Sombrero Verde que empezaba a sonar en Guadalajara.

Una época casi perdida, de altibajos, que quisieron callar, pero que supo sobrevivir de manera rebelde, antes una situación adversa, pero que sin duda quitó gran talento en el rock mexicano.

 

 

 

 

 

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