En una época difícil para la escena rocanrolera mexicana, estos espacios rudimentarios apoyaron al género musical a seguir sonando, de una forma clandestina.

En la época de los años 70 en México, el rock en nuestro país estaba tomando una fuerza social muy fuerte, la voz de la juventud ansiosa por una justicia ante eventos, donde el abuso de la autoridad era notoria como lo fue Tlatelolco, estaban arropadas bajo la bandera del rock.

Encuentros estudantiles, así como eventos de gran magnitud como el controversial Festival de Rock y Ruedas de Avándaro en 1971, daban mayor empuje a un estilo musical que estaba dando grandes proyectos en México, sin embargo, dichos eventos fueron expuestos de manera negativa dando una mala imagen, al grado de quedar vetados por el gobierno encabezado en aquel entonces por Luis Echeverría.

Ante esta situación, el rock quedaba ‘contra la lona’ ya que los espacios donde se daba a conocer quedaban totalmente restringidos, incluyendo la radio y la televisión, y que decir de las compañías disqueras; pero aunque esto pareciera el fin, hubo quienes se aferraron, teniendo sus presentaciones de manera ilegal, en bodegas o terrenos baldíos y de nula seguridad.

Estos lugares fueron conocidos como ‘Hoyos funky’, término que fue principalmente mencionado por el escritor mexicano Parménides García Saldaña, quien dicho sea de paso tenía un gran gusto por el rock.

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En dichos ‘venues’ se presentaban bandas que estaban tomando gran auge en esa estrepitosa década setentera, ejemplos como Three Souls in My Mind, Los Dug Dug’s, La Revolución de Emiliano Zapata, Peace and Love, entre muchas otras quienes se presentaron en Avándaro, incluso unos jóvenes integrantes de Botellita de Jerez daban sus ‘tokines’ en estas áreas decadentes, donde el alcohol y las drogas también eran ingredientes importantes de dichos eventos.

Los hoyos funkys eran todo lo contrario a lo que era la alta sociedad acaudalada de aquel entonces, fuera de lujos, altas carencias, grotesco, inmoral y demás términos despectivos eran como se tildaban a dichas áreas; esto incluso dió como efecto de reacción el nacimiento del rock urbano, quienes utilizaba estos elementos para la creación de temas musicales, dando a conocer una gran cantidad de exponentes.

Para la siguiente década, el rock vería la luz al final del túnel, se quitaría el veto, así como prácticamente tendría una comercialización y una mayor cantidad oportunidades, dejando a un lado la clandestinidad, así mismo este término de hoyos funkys dejaría de usarse poco a poco.

Eso si los que conocen bien de la historia del rock en nuestro país saben bien de la importancia que tuvo para que no decallera el rock.

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